
Todo el género se remonta a un libro de 1992, un juego de cartas alemán de 2004 y un plato de sopa.

Las reglas se aprenden en 30 segundos. El resto es hacer preguntas hasta que te das cuenta de que estabas equivocado en todo.

Los niños juegan a los acertijos de pensamiento lateral de forma totalmente distinta a los adultos: más desordenada, más creativa y a veces mejor. Qué esperar y con qué acertijos empezar.